jueves, 5 de julio de 2012

La culpa fue del CHA-CHA-CHA



No se si me gusta más éste:




O éste:



Lo confieso, estoy infoxicado, y supongo que si habéis llegado a este blog no hace falta que os explique su significado. Todo empieza con un deseo irrefrenable de saber como hemos llegado a esta situación. En apenas cuatro años, hemos pasado por:
  • Un Suave Aterrizaje.
  • Una Intensa Activación Keynesiana
  • Unas ligeras y necesarias medidas de ajuste.
  • Unas Elecciones que traerían el orden al país.
  • Una corrección de las cuentas del Estado que había hecho el antiguo gobierno.
  • Un "Donde Dije Digo Digo Diego" del nuevo gobierno.
  • Unas Intensas Medidas de Ajuste.
  • Una Estafa Bancaria.
  • Un Rescate de ... de... ¿La Banca? ¿El Estado?
Supongo que todos estos acontecimientos son los que han provocado que esos cuatro años me hayan parecido dieciséis. Pero si pensamos en el mes escaso que ha transcurrido entre el dichoso sábado en el que fuimos ¿oficialmente? rescatados, o el increíble domingo en el que se nos intentó presentar como ¿un éxito?, y el día de hoy, parecen veinte años y un día.

Todos hemos descubierto una nueva prima, si, de riesgo, hemos visto por Twitter un nuevo personaje que nos iba dando la cifra, que veíamos progresar y avanzar como el reloj de un condenado a muerte. Algunos hemos comprado libros de economía, intentando convertirnos en expertos al modo "chute de Matrix", con economía para dummies o similares, o hemos tirado de amigo experto para fusilar a preguntas.

El caso es que todo esta labor, causa de infoxicación, tal vez pueda ser de utilidad a alguien, y es que creo que tras mucho analizar y ver, he conseguido separar el polvo de la paja, para descubrir quien explicó la situación con claridad y sin tabues antes que nadie:


El caso es que si quiero ser coherente con mi propio blog, pueden pensar que cuando escribí esto no estuve muy acertado. Puede que sí, pero lo que trataba de decir no es que no fuera grave, sino que no debería de resultarnos tan importante, y es que si una crisis económica es prácticamente una crisis existencial, es que nuestra existencia es economía, o nuestra vida algo tasable, convertible en unidades monetarias, y yo creo que no tiene porque ser así. Sin pretender ser muy espiritual, pues cada uno recorrerá ese camino como prefiera, no voy a hacer apostolado jesuita, tenemos que evitar que el dinero lo envuelva todo antes de que sea demasiado tarde.

Eso sí, una vez relativizado nuestro problema, entremos en él. Cada uno a estas alturas debería haber forjado su propia opinión, al fin y al cabo tenemos un problema económico que más que preocupar, nos debe ocupar. Pero ocupar de verdad, un prometedor comienzo de lógica y legítima indignación, está intentando pintarse de un color político, se está acogiendo bajo una bandera, o lo que es peor, esta siendo presa de la más penosa demagogia. No se trata de una simple factura pendiente de cobro y la busqueda de un culpable que la pague no será la solución, al menos yo no lo creo.

En mi opinión, el problema no tiene una solución simple, es un problema sistémico, y aún no somos conscientes de cuanto necesitaremos cambiar el "sistema" para solucionarlo. Debemos empezar por no poner nombres y apellidos a los culpables, puesto que en ese caso sólo estaremos poniendo ejemplos, cabezas de turco o chivos expiatorios. Hay que ir más allá. Para eso he destilado cinco preguntas a las que cada uno de nosotros debemos responder razonada y razonablemente:
  • ¿He empezado a notar los efectos de la Crisis o sólo tengo miedo? ¿En que lo noto?
  • ¿A quién creo que no le afecta?
  • ¿De quién creo que es la culpa?
  • ¿Que haría yo para solucionarla?
  • ¿Que he aprendido con todo esto para el futuro?

Una vez que cada uno se haya parado a responder esa pregunta con sinceridad a si mismo,  debería empezar a preguntarse qué respondería alguien cuya situación social no se parezca lo más mínimo a la de uno. ¿Cambiarían la respuestas? Yo creo que sí, y ahí es donde empieza el verdadero jaleo. Tal vez ahí empecemos a darnos cuenta de que la culpa no es sólo de los banqueros, no se acaba en lo políticos, se extiende considerablemente, y la participación es más colectiva. Hemos dado tan poca importancia al conjunto que formamos que no nos damos cuenta de las consecuencias de los actos colectivos de ese organismo, a veces estúpido que la suma de cada uno de nosotros, y nuestras actuaciones, ha creado.

Sólo cuando dejemos de buscar un paganini que cargar con la responsabilidad, y empecemos a ver que todos tenemos un papel en colectivo social, nos veremos tentados de cantar que la culpa fue del Cha Cha Cha, que no la Chacha, y a la vez comprenderemos la verdad escondida detrás del principio de Hanlon.



miércoles, 8 de junio de 2011

Uno + Uno

Cuando descubrí este video, me fascino:


Según se desprende de su descripción es un experimento en el que Clement Valla pide a 500 personas que traten de reproducir lo que ven de la manera más fiel, uno tras otro, se comienza con una línea vertical y en el video veís como se acaba, la única trampa es que cada uno sólo ve lo que hizo el inmediatamente anterior, con lo cual no sabe de donde viene, ni en que terminará. Seguramente para cada persona apenas ha habido variación entre lo que vió y lo que dejó. Este video queda como una metáfora de la evolución, pero sinceramente creo que eso es quedarse muy corto, pero guardemos en la retina una imagen mas:



No se trata de recordar a Alfred Hitchcock y lo escalofriantes que pueden resultar los pájaros, siempre me resultó fascinante cómo se mueven los estorninos, y cualquier comentario al respecto se moverá entre la explicación cientifífica y la bella imagen artística que se forma. En este caso quiero subrayar cómo lo más interesante es que se trata de un movimiento colectivo, sin entrar a debatir sobre lo casual o intencionado del resultado, pues el movimiento de cada uno de esos pájaros por separado no llamaría nuestra atención. Prodríamos ser redundantes y poner algún vídeo con bancos de peces, pero la idea seguro que ya está cogida.


Me permitiré también una referencia literaria. Maria y Manuel me regalaron hace ya algunos cumpleaños un libro titulado El Quinto Día de Frank Schätzing, tremendamente entretenido y ameno, ideal para una superproducción hollywoodense del que no daré muchos detalles para no destripar la futura película. En la trama del libro el hombre descubre un enemigo oculto en el mar, que además de poderoso, es la antítesis de eso que llamamos la humanidad y que no deja de ser un conjunto de anhelos, sueños y aspiraciones indivuduales y justamente eso es de lo que me interesa hablar. El libro sin duda recomendable, consigue compendiar un heterogéneo conjunto de otros temas, entre los que destaca el anticipo de lo sucedido en el Golfo de Méjico.

El video inicial de este post, también ha servido para ilustrar otro, en un blog de economía muy recomendable, a modo de ejemplo visual de "La Tiranía de Las Pequeñas Decisiones", una teoría del economista Alfred E. Kahn que no es pariente de Louis I. que yo sepa. Esta interesantísima teoría habla de cómo las pequeñas decisiones, aparentemente insignificantes pueden tener consecuecias no deseadas y constituyen, de hecho, un fallo de mercado. El ejemplo con el que nos lo dan a entender es un servicio de ferrocarril que conecta dos ciudades, en el que los pasajeros pueden elegir viajar en tren, autobús, coche, etc. pero si coincide que una gran mayoría se decide por el coche podría ocurrir que el servicio de tren desapareciese, cuestión no pretendida por ningún viajero que seguramente preferirían tener siempre esa opcion disponible. Parece insignificante cada decisión particular, casi inocente pero sumadas en una dirección determinada pueden tener consecuencias muy poco desables.

Ese es precisamente uno de mis mayores hobbies últimamente, pensar cómo si analizamos los actos y las consecuencias que determinados colectivos humanos y sus decisiones tienen podríamos llegar a poner en duda que su composición sea por adición de seres inteligentes. De hecho puede ser que esa capacidad humana esté totalmente sobrevalorada. La secuencia lógica normalmente empieza por ahí, una decisión razonada, tomada por una persona de cierta capacidad intelectual debe ser, sin duda una decisión inteligente, por lo que una decisión tomada por un grupo de personas con las mismas características, que debaten previamente la cuestión deberían ser mejor aún. Pues sinceramente lo dudo mucho. La inteligencia colectiva no procede de una simple adición de individuos, no es una operación aritmética uno más uno (o n+1 parafraseando a mis amirados chicos de la columna de al lado)

Sin duda el momento presente es fruto de la eclosión planteada en La Ilustración, desde la que la formación particular de cada persona ha ido mejorando exponencialmente en cada generación. Cada individuo, accede a una cantidad de información cada vez mayor, con unas herramientas cada vez más sofisticadas. En resumen hemos avanzado mucho en ciencia y tecnología, tanto que tal vez hemos despreciado en demasía las humanidades y seguramente dentro de éstas encontremos muchas respuestas a comportamientos, reacciones y actos de la sociedad que por ese desconocimento nos sorprenden. Por todo eso considero que mercantilizar demasiado la universidad, conviertiendola en Formación Profesional para acceder al mercado laboral, asistiendo impasibles a la desaparición de licenciaturas poco "demandadas" es un lamentable paso atrás dentro de este brillante presente tecnológico.

Por otro lado, nuestra forma de vivir esta muy centrada en el individuo. La perspectiva desde la que se mide el mundo es personal, nos hemos acostumbrado a que cada opinion cuente y tenga cabida, lo cual está muy lejos de ser negativo, pero tal vez nos hemos olvidado completamente de lo que debería ser la conciencia social. ¿Que ocurre con el bien común? ¿Y si este es contrario a mis intereses particulares? ¿Y los intereses particulares de otro? Aquella didáctica frase de la infancia sobre cómo los derechos de cada uno  acaban donde empiezan los de los demas, sigue siendo válida por muchos años que se cumplan.


Esto también se percibe en esa mochila de conocimiento que nos vamos cargado cada uno. Está claro que mientras nuestra cultura general alcanza a conocer cuestiones básicas sobre psicología que incluso nos llegan a traves de la vida real, y entendemos conceptos como el subconsciente, los complejos, la conducta, etc. la sociología, por el contrario es un total desconocido. Bastará con repasar nuestro viejos planes de estudio, y seguramente también los nuevos para comprender porqué. Sin embargo entiendo que son dos capas independientes del conocimiento que deben llegar a relacionarse, como un túnel que iniciado por dos grupos independientes en cada extremo, éstos han de llegar a encontrarse y calar el uno en el otro. Nuestro conocimiento cultural base debe forjarse entender que formamos parte de algo común, y cómo cada una de estas esferas, particular o colectiva, influye en la otra. Debemos entender que seguramente existe un "subconsciente colectivo" que merece ser tan profundamente estudiado como el individual.

Realmente el conocimiento de lo colectivo, nos llega a través de marcos éticos cási exclusivamente, lo cual no esta mal, pero sienta las bases para entender que todo nuestro comportamiento social, ha de ser un "portarse bien", que también es correcto. Sin embargo, por muy buenos que queramos ser, nos encotraremos situaciones en las que nos sentiremos atacados, en peligro, etc. y que no harán suspender, al menos momentaneamente, ese comportamiento, rompiendo nuestro enlace con la manada. Sin embargo la relación del individuo con el colectivo es mucho más profunda, íntima y compleja.
Existen mecanismos muy poderosos dentro de los múltiples colectivos que podemos formar. El llamado carisma de alguno de los individuos puede influir en un grupo en mayor o menor medida, pero sin duda será un camino duro para el dominante llegar a esa posición. También hay formas de transmisión de identidad colectiva que tienen poco que ver con el intelecto de sus individuos, entre los que destacan el miedo, o la amenaza. El pánico es un proceso de generación de caos colectivo muy poderoso, pero sin llegar a esos extremos, un grupo con miedo puede ser fácilmente manipulable y/o previsible. Existen ideas que calan profundamente en la sociedad, sin apenas exposición o desarrollo y en cambio otras opciones totalmente razonables no llegan a la mayoría, hay caminos para la seducción colectiva que de ser dominados, se convierten en una auténtica herramienta de éxito.
De hecho, como suele ocurrir tantas veces, éste conocimento, lamentablemente, sólo se está desarrollando desde una perspectiva puramente económica. Los mayores avances en estudios sociales se dan en departamentos de Recursos Humanos, Estudios de Mercado, etc. Incluso los estudios del comportamiento de las bolsas, o los análisis técnicos tienen más éxito que sesudos análisis fundamentales, lo cual es un ejemplo paradigmático de cómo los conjuntos que formamos pueden llegar a tener sus propias reglas a margen de explicaciones fundmentadas en correlaciones lógicas, teniendo incluso procesos periódicos, basándose en el comportamiento común de la masa de inversores. Si alguno a oído hablar de las Ondas de Elliot seguramente sabrá a qué me refiero.


En todo lo sucedido con el colectivo Democracia Real Ya y todo lo visto sobre #acampadasol o #spanishrevolution hay mucho que opinar, comentar o incluso aprender sobre el comportamiento colectivo del ser humano. En todo caso, se ha puesto de manifiesto una nueva herramienta social, y cómo la interconexión entre individuos es cada vez mayor gracias a internet y sus diversas y nuevas aplicaciones. Ha servido para que la generación expontánea de un sentimiento colectivo sea mucho más rápida que en el pasado. Sin embargo, todo esta celeridad corre el peligro de convertirse en efervescencia, transmutando un fenómeno social en una simple experiencia efímera, pues el generador principal de la asociación ha sido el sentimiento de indignación, pues las cosas no funcionan.
Indudablemente se ha puesto en común un sentimiento muy generalizado. No estamos donde queremos y eso es síntoma de que algo no funciona. El peligro mayor está sin lugar a dudas en que ese sentimiento puede ser el único nexo de unión si toda esa indignación se basa en aspiraciones individuales y persigue objetivos individualistas e interesados. Debe convertirse en una participación más activa en todos y cada uno de esos colectivos de los que cada individuo forme parte, persiguiendo siempre el bien común. No puede extrañaros que el librito más visto estos días, el motor del eslogan, sea Indignaos de Stephane Hessel, (asociado a Jose Luis Sampedro y su Reacciona) autor francés, como casi todos los autores con algo que decir sobre colectivos humanos, pues no hay lugar con mayor respeto a las zonas comunes que Francia.



A estas alturas no tengo ninguna duda, este siglo debe ser el momento de los lugares comunes, el momento del colectivo, del bien común, e incluso del #urbanismorealya. Hasta en la arquitectura, el futuro está en el vacío dejado entre edificio y edificio, donde en el pasado pondríamos un banco de marca y un arbol raquítico en medio del barrizal, hoy debemos concentrar nuestros esfuerzos. El futuro está en lo colectivo, pues de otra manera no hay futuro.



miércoles, 18 de mayo de 2011

Olot año cerO


 

Lo he vuelto a hacer, he gorroneado la casa de un amigo. Supongo que la crisis es lo que tiene, te hace ser un poco rata. Pero no me digáis que se está mejor en un hotel que en casa de un buen amigo, aunque no se tengan todas las comodidades. Ya me lo decía mi padre: "hijo, lo importante son las compañias". En todo caso: CUCO UN MILLÓN.

Esta vez se trataba de Mataró. ¿Que hay en Mataró? Nada, unos chavales majísimos y unos juzgados de lo más eficientes. Pero Mataró para un Asturiano de Gijón es un barrio de Barcelona y está al lado de Olot, aunque para un catalán acabo de decir una barbaridad. Lo que hay en Barcelona es más o menos sabido por todos, pero ¡Dios Mio lo que hay en Olot! Se trata de una población de unos 30.000 habitantes, lo que la hace a priori poco interesante para las demandas habituales de la vida contemporánea, pues parece que las cosas más interesantes suceden en las poblaciones más grandes y complejas. Sin embargo este dato aparentemente anodino aumenta la sorpresa que supone encontrar en él al mejor estudio de arquitectura de españa según muchos entendidos y otros que no los somos tanto.

 Nuestra primera intuición se corrobora en cualquier texto que leamos sobre RCR Arquitectes, todos ellos hacen una mención especial al lugar desde donde surge una arquitectura tan celebrada. Es habitual pensar que la creatividad es un virus contagioso y allí donde hay cierta concentración de mentes en estado de buena esperanza, saldrán los mejores resultados. No es algo incierto, pues si pensamos en cómo surgían las vanguardias a principios del siglo XX, que atinadamente se denominaban corrientes, como si hubiera que cogerlas al vuelo, y nos fijamos como en los inicios de nuestros celebrados pintores vanguardistas, encontraremos exploraciones de diversos estilos, con poco en común.

Ya en nuestra profesión, encontramos infinidad de casos en los que los mejores proyectos de muchos arquitectos son fruto de recién titulados, pues a medida que se alejan de la escuela aparencen infinidad de circunstancias completamente obviadas en la Universidad: Normativas, Clientes, Constructores, Materiales, etc. y la realidad nos devora. Otros intentan mantener el tono creativo con una constante atención a la última revista de arquitectura, lo que muchas veces degenera en cambios de estilo a golpe de "El Croquis" o "Arquitectura Viva". Buscamos las grandes ideas como a la caza de mariposas, prestando atención a las revistas para que no desviarnos de la corriente, atentos a lo que circula alrededor nuestro, observando de cerca a otros para no quedarnos fuera de la ola, demasiado lejos de los focos. Por todo ello parece que las mejores condiciones para la creatividad se darán con la concentración de sus flujos, sin embargo, los protagonistas de este post viven en un lugar "periférico", Olot, la capital de la comarca de La Garrocha, su pequeño lugar en el mundo, desde donde se han convertido en universales.

No es sólo un matíz de sencillez trabajar desde Olot, donde se refugian Don Ramon Vilalta Pujol, Doña Carme Pigem Barceló y Don Rafael Aranda Quiles. Su trabajo universal está tremendamente enraizado con ese lugar apartado, invadido por la naturaleza, condicionado por las fuerzas geológicas que aparecen en su subsuelo. Tal vinculación se intuye en la distancia y  descifrar sus lazos fue lo que nos atrajo hasta allá para asomarnos a ese rincón del mundo en la primera ocasión que aterrizamos en una órbita cercana. Una vez allí y dado que no somos viajeros apurados, ni madrugadores, lo mejor que pudimos hacer fue elegir un restaurante de dos estrellas michelín para comer: Les Cols, aunque siendo justos, no lo elegimos por las estrellas, sino porque también era una creación de RCR. Os dejo este video del progrma "Sumertime" de La Sexta para que os familiaricéis con él.




En realidad no nos falto la suerte, pues apareciendo "a la buena de Dios", sin reserva, resulta que te colocan en la mesa, mil veces reproducida en fotos, que nos recuerda al refectorio de un convento, diseñada por los arquitectos en chapa de acero pintada en dorado. Toda la sala esta pintada en ese color incluidos suelo, techo, mobiliario ...etc. Pero tal vez sea mejor empezar por el principio, el exterior, el paisaje que uno se encuentra a la llegada no tiene nada que ver con la arquitectura moderna, nos encontramos con una masía tradicional catalana, que funcionaba como restaurante antes del proyecto de RCR cuya intervención se fecha en 2002-2003, pero sin duda ésta dio el toque definitivo al establecimiento. Como pista encontramos unas losas en el suelo, (como no, de chapa de acero pues pronto sabréis de quien hablamos), que nos dan la señal hacia donde dirigirnos.


Nada más recibirte, el personal te muestra el local. No sólo son conscientes de la enorme calidad de la intervención sino que están muy orgullosos de ella. De aquello que no conocíamos a traves de las revistas destacan, entre otros, los baños, diseñados en cuatro cabinas idénticas para uso unisex, en las que los aparatos también son diseño de RCR, de la casa Lagares (¿a que no adivinaís de donde es esta empresa? El nombre de la población empieza por O) A ellas se llega desde un pasillo cuyas paredes realizadas en Corian blanco integran las puertas en ese mismo material. Igualmente interesante es la bodega que reutiliza ingeniosamente la antigua cisterna de la masía, un lugar perfecto para la conservación a la adecuada temperatura del vino y en el que destaca la puerta pivotante realizada a la medida del hueco, bóveda incluida, en marco de acero. Llamó nuestra atención, también, la puertas automáticas de acceso a la cocina, como un toque de nave espacial, motadas con un sistema corredero de frecuencia variable cierran rápida pero delicadamente, están compuestas del mismo material de revestimiento de la pared, se integran con esta, a la vez que amablemente se abren para la comodidad del personal de servicio, todo ello en un absoluto y discreto silencio, donde la disposición del mobiliario de cocina apantalla pudorosamente el hipotético exhibicionismo de la apertura. Y todo ello porque nos permitimos hablar tangencialmente, lo principal ya lo dicen las muchas fotos y publicaciones que hay sobre los arquitectos y esta obra en particular, en la que el vidrio y el acero actúan en un dialogo nuevo, enseñándonos a verlos de nuevo a pesar de todo lo que nos han dicho en manos de otros arquitectos.




Llegamos al espacio mágico del restaurante, el comedor dorado, con su única mesa alargada de veinte metros como protagonista absoluto del espacio. Un espacio que funciona como vestíbulo de las estancias que vuelcan hacia él, comedores privados, habitaciones servidoras etc. y cuyas puertas se camuflan con el mismo sistema de lamas de pletina de acero retorcido de las paredes, que acompañadas de la luz artificial en suelo y techo, le dota de esa cualidad vibrante. Todo en esta sala está diseñado por los arquitectos, y todo el espacio es monocolor y simulando ser mono-material, lo que supone el remate definitivo para encontrarnos en un ambiente atemporal, válido para el año 2.000 y quizá para el 3.500, donde sus creadores han controlado todos los detalles. Este espacio desemboca en un pórtico trasero, donde accedemos a un maravilloso jardín con forma de anfiteatro donde nos sirvieron el aperitivo, un cava Raventós i Blanc rosado 2.008 con salchichón artesano de Olot y corteza de alforfón, mientras nos preparaban nuestro pequeño rincon dorado.



Una vez colocados decidimos elegir el menú degustación pues nos encontrábamos con fuerzas, hambre y ganas de comer. Para acompañarlo un Pago de los Capellanes sonaba bien así que no buscamos más. Como detalle, nos imprimieron el menu para poder seguirlo durante la comida, así como para tener un fantástico recuerdo de la misma. Tanto en la carta como en el menú se da una prioridad absoluta a los productos de la tierra atando al emplazamiento del restaurante, a Olot, La Garrocha etc. El paralelismo con su arquitectura es claro, pues aquí la cocina también es universal a través de su lugar en el Mundo.



Rematada la comida no perdimos la ocasión de felicitarles por la cocina y por la arquitectura, pues siempre es de agradecer una apuesta por la profesión que en otras ocasiones sale mal parada, pero que en este caso nadie puede dudar del éxito que ha supuesto recurrir a ella. Hablamos de las pabellones de Les Cols, a los que hay que enfrentarse como a una experiencia espiritual, con resonancias en la cultura japonesa, y que se hicieron inmediantamente después del restaurante, en 2004-2005. Nos recomendaron una visita a la recepción, que es lo único que pudimos conocer sin ser huéspedes del mismo, y por breve no nos defraudó pues el espacio desnudo, pavimentado con un polvo de roca volcánica, es el mejor anuncio de lo que se encontrará más adelante. Asimismo, nos contaron que en verano organizan Picnics también en el Pabellón de Baños Tussols-Basil, otra de las obras de RCR, un pequeño pabellón dotacional en mitad del parque nacional de la zona volcánica de La Garrocha, y que nos da una idea de cuan estrecha es la relación entre Les Cols y RCR. Por último, también nos recomendaron un paseo por la trasera de sus instalaciones, donde podíamos ver el salón de banquetes que ahora mismo esta en obras y que seguramente no decepcione y sea publicado en un futuro.



Indudablemente hicimos caso a la recomendación y nos apresuramos a ver a RCR en obras, como si de un parque de atracciones para frikis de la arquitectura se tratase. De lo poco que nos atrevimos a investigar pudimos ver un espacio que presenta una cierta ambiguedad interior-exterior, aunque puede ser debido a la fase de la obra. El espacio está semi-enterrado en respuesta al entorno circundante, que pese a la fuerte presencia de la naturaleza en Olot, no se manifiesta en el emplazamiento, rodeado de vias de circulación rápida y naves industriales. Resulta fascinante y prometedor la desnuda ambigüedad que nos mostró la obra, entre cubrición, estructura y carpintería formada por los tubos de acero montados en arco invertido, que crean una cubierta interesante que tal vez derive de aquella pensada para el parque de la Nova Mar Bella, o mejor aún, el espacio público Teatro La Lira. Nuevamente se alían con el acero, pero también con la piedra que nos vuelven a traer suelta y amontonada formando un talud seudo natural y una inconfundible textura, que tiene su misma versión en el pavimento.



Sin embargo esa pequeña excusión nos trajo una sorpresa más, menos esperada aún. En la misma calle por la que accedimos a la obra del pabellón, justo enfrente pudimos descubrir que la cocina de Les Cols y la cocina de RCR Arquitectes estaban mucho más cerca de lo que nunca pudimos imaginar.

Este impresionante juguete llamó nuestra atención como haría con la de cualquier otro peregrino de la arquitectura llegado al santuario. La autenticidad de RCR es tal que sus pruebas, piezas, ensayo, maquetas 1:1 y demás elementos de obra son personales, atemporales e inconfundibles. Empezamos a preguntarnos, ¿Que és este lugar? ¿Que es este elemento? ¿Para qué? ... etc. Superaré la tentación de hacer un nuevo Buscando a Mies (buscando a Ramon, Carme y Rafael en este caso) entre otras cosas porque no tengo ni idea de a qué edificio de los arquitectos pertenece este elemento, pero no obstante, sí puedo decir que me recuerda los filtros de luz que colocaban en aquella que tan vagamente definen como Casa Rural. En todo caso, fijandonos un poco no hemos hecho ningún descubrimiento, se trata de colaboradores habituales, a juzgar por lo que aparece en muchas publicaciones y el uso constante que hacen del acero.



De hecho estamos tentados a decir que es el colaborador más importante de RCR, puesto que ese pequeño descubrimiento nos llena de orgullo. Pero quizás no esté muy lejos de la realidad, puesto que algo que hace especiales a RCR es la forma de trabajar los materiales, las texturas, y de entre ellos destaca claramente el uso del acero patinado, llegando a convertirlo en omnipresente en muchas de sus obras. Así lo acabamos de ver en el restaurante. Dejemos de lado los rankings de importancia, no cabe duda que la colaboración entre Metalliques Olot y Aranda Pigem y Vilalta ha de ser estrecha. Os propongo que descubráis, a parte de a mi amigo Quico, nuevas maquetas 1:1 de RCR y relaciones con sus obras.


La piezas que vemos cambiar de anaranjado a rojizo, según llego a atinar será la que estén usando o usarán en La Guardería El Petit Comte, proyecto de 2005, en Besalú. La importancia de los metalisteros queda patente cuando suelen acompañar al contratista principal en los créditos de las obras. Incluso en La Casa Rural aparecen Metalliques Olot como contratista principal, ya no existe otro material. Y lo más sorprendente es lo poquito que les han costado los portes del material a los promotores de Les Cols:



La oportunidad que tuvimos de hablar con la gente del restaurante me sirvió para refrescar la memoria sobre las obras que tenían RCR en Olot, puesto que cometí la torpeza de no llevar ninguna de las monografías que hay sobre ellos. Recordamos además de las intervenciones dispersas en la naturaleza periférica de Olot, su estudio, que por pura coherencia con el trabajo de los arquitectos se inserta en una antigua fundición, que fabricaba campanas. El edificio es una rehabilitación de mínimos, en la que la propia fachada parece no haber sido restaurada salvo por un elemento añadido, un enorme vidrio panorámico que sumó una planta más al cuerpo bajo. Como única pista teníamos su cercanía al río así que allí nos dirigimos hasta él a la aventura, persiguiendo los caminos que se iban trenzando con él. 


Y puestos a conocer Olot quiero que os paréis un momento aquí. ¿Veis esos dos puntos verdes? Os los presento, a la derecha, más grande, el Volcá de La Garrinada y a la izquierda el Volcá de Montsacopa. Ahora ya esta claro, estamos en una antigua zona volcánica. La capital descansa a los pies de antiguos cráteres, el pulmon verde de Olot no es un paisage inventando, sino que la naturaleza más vigorosa y bella ocupa el centro y alrededores. Este carácter determina totalmente la estrecha relación de la población con su peculiar entorno natural, condicionado a su vez por el suelo volcánico que nutre de hermosos bosques y paisajes que invaden lo urbano. Por ello próximas a la cocinas de RCR y las ollas de Les Cols tenemos Las Calderas de la Tierra que las vinculan con el mismo corazón del planeta. Esta relación surge en la totalidad de las opiniones críticas que incluso aparece bajo artículos titulados como: Hijos de Vulcano de Richard Ingersoll en AV Monografías número 137 o Cristalizaciones de Carlos Martí Arís en El Croquis número 115/116 [III] En fin, dejemos de hablar de roca fundida y volvamos a hablar de metal fundido y una antigua nave donde se hacían campanas y esculturas, recorvertida en estudio de arquitectura, donde casualmente, o no, el principal material de trabajo vuelve a ser metálico: acero cortén.


Apenas recordábamos las imágenes del croquis, lo he de reconocer, pero  como nos aseguraron en Les Cols, cuando lo ves sabes que es de ellos, y así fue:


Ahora debería contar la parte en la que llamé a la puerta y me abrió Carme, entonces le pedimos que nos enseñara el estudio, cosa que amablemente accedió a hacer contándonos todo tipo de curiosidades. Creo que tenemos un pequeño empacho de "Quien Vive en Reporteros", "Comando Callejeros Arquitectos" y cosas similares. Lo soñé, lo imaginé y me tentó, pero la cruda realidad, al menos la mia, fue que apenas deslizamos la mirada por las rendijas de una dignísima vieja puerta, para ver dos bicicletas en el interior, paramos delante de un timbre que también era una mínima muestra de rehabilitación, para finalmente contentarnos con estar cerca del partido, aunque sin entrada. No obstante, la imagen exterior del edificio, como consuelo, diremos que ya refleja esa personalísima restauración en la que sólo se añaden unos pocos y elegantes elementos nuevos, sin ni siquiera dar una mano de pintura a los restos conservados, que sin embargo logra un espacio sofisticado y elegante además de funcional. Sólo pequeños toques y ninguno de ellos para ocultar el paso del tiempo en el original son lo que hacen desaparecer la imagen de ruina.

Con el poco tiempo de luz que nos quedaba empezamos a sentir que RCR y Olot no eran flor de un día. Sólo daba para una visita, así que intentamos visitar el Parque de Piedra Tosca, en el entorno inmediato de Olot, aunque asignado a Les Preses. Sin una miserable ayuda en la era del GPS, recurriendo al noble arte del preguntar a los lugareños, tomamos una senda que nos obligaba a aparcar el coche, pues por algo lo único que conseguimos ver por las redijas de la puerta del estudio de los arquitectos era una bicicleta. La proxima vez que vuelva a Olot, me llevaré una, o la alquilo. A medio camino tuvimos que parar, pues parece ser que el plan E en España se ha usado para algo más que para caminos.


Al menos en este caso constatamos que también ha servido para dar el impulso definitivo que necesitaban proyecto que están en marcha desde hace años y que todavía necesitan años para completarse. El largo plazo es algo que entienden mal los breves periodos democráticos en los que cada cuatro años hay que renovar el municipio en cuestión, pero que sin embargo, la cruda realidad económica de los municipios o la prudencia del buen gestor imponen constantemente. En este caso, el proyecto del Estadio de Atletismo de Olot nace en un ya lejano 1991, aunque las obras no se inician hasta 1999 finalizandose un año más tarde, pero con el impulso de la financiación estatal se está consiguiendo completar con una zona de vestuarios que incluso ya fue publicada en la revista el croquis junto con la pista de atletismo.



Considero este prosaico detalle de gran importancia, pues encotrar dificultades que dilatan el proceso para completar el proyecto es bastante más cercano a nuestra experiencia diaria, resultando esta revelación catárquica. Que alejada esta imagen de la de esos grandes proyectos que afloran en los medios, que se consiguen con cheques en blanco a disposición de los stararquitectos de turno, y se construyen a toda pastilla. Mi tendencia al romanticismo me decanta por la primera de las situaciones, pues cuando el tiempo de ejecución se alarga, tambien lo hacen los problemas y el trabajo, haciendo necesario un papel más activo del arquitecto en el impulso del proyecto para que no quede atrapado en los lazos del desánimo. Y por todo ello siento más cercanos ahora a RCR.

Este detalle también nos revela el nivel de compromiso olotí con sus arquitectos glocales. Es cierto que para un alcalde al uso sería facil contar con los arquitectos locales que por su prestigio aseguren cierta visibilidad exterior a sus iniciativas locales, pero no deja de ser cierto que cuando nació el proyecto esa proyección no se podía intuir, además, en el tiempo transcurrido han podido ser muchos y muy diferentes los políticos responsables, por lo que las dificultades de este primer proyecto no pudieron ser pocas.

En cualquier caso, nos vuelve a invadir esa sensación del privilego doble, por encontrarnos en una visita de obra inesperada y exclusiva, y haber descubierto sin buscarlo, tan celebrada, premiada y afortunada pista de atletismo. Esa manera de insertar este equipamiento en plena naturaleza, en lugar donde ésta tiene un vigor y presencia tan imponentes que provoca el respeto del más insensible de los espectadores, convirtió a RCR en los reputados paisajistas que ahora son. Lo que a priori se planteaba como un grave conflicto, se convirtió en una feliz asociación, pues habrá pocos lugares más bellos para practicar deporte.



Bastando únicamente un claro en el bosque para empezar la estrategia, apenas unos sutiles gestos más se añaden para llegar a la personalidad final: las gradas en sinuosos bancales con piezas prefabricadas de cosecha propia, los árboles intercalados en el interior de la pista de atletismo, y el acertado color con el que se aplica el pavimento de la misma, cuya importancia queda patente por ser éstos precisamente los detalles que los autores publican, incluida una sección del pavimento deportivo a escala de detalle constructivo.



Todo ello elude el peligro que se cernía sobre el paisaje, al entender que una pista de atletismo al uso hubiese arruinado el bosque existente. Esto nos anima a concluir que las concepciones tipológicas, además de un atajo injustificable, son un peligro más o menos grave en según que casos y/o emplazamientos. No sólo eso, sino que nos recuerda la famosa lección de Louis I. Kahn insistiendo en cuestionarse la naturaleza del uso desde su esencia misma, alejandonos de modelos normativos de todo tipo, de formulas preestablecidas. Esta charla magistral siempre se ilustraba con uno de los ejemplos más bellos que todo arquitecto debe tener presente, en el que se reducía la esencia de una escuela a un maestro leyendo a sus alumnos en voz alta a la sombra de un gran arbol, retándonos así a concebir un aula mejor. 


De esta, manera, despojados de lastres preconcebidos, se logra un equipamiento integrado con la naturaleza, que consigue hacernos ver cómo las cosas bien hechas y con sentido común no generan controversia. Lejos de ser genios incomprendidos que imponen con su fuerte personalidad un determinado diseño, fueron profesionales que comprometidos con su labor, buscaron una solución satisfactoria. De hecho, salvada esa situación los arquitectos han tenido via libre para toda una serie de proyectos integrados en la naturaleza, en los parajes  únicos que conforman el paisaje del parque natural de La Garrocha. 



En nuevo/viejo edificio que se ejecuta en acero corten, se adapta al desnivel existente entre el camino peatonal de acceso y la cota de la pista. En el nivel superior se sutiarán los usos públicos, que pueden aprovechar el balcon-terraza para observar los acontecimientos de la pista de atletismo, mientras en el nivel inferior se situan lo que intuimos serán vestuarios y espacios de servicio. Una suave rampa conecta ambas cotas.




La zona pública del nivel superior, presenta una inquietante cubierta con intersticios realizados con un corte preciso, por el que se deja entrever el cielo. La inquietud surge en el que escribe estas palabras, pues un asturiano dificilmente se podrá olvidar del peligro del agua y de la humedad, y esa cubierta no da una protección total frente a tales agentes. Esas incisiones ya nos son familiares, pues ya las ejecutaron su intervención del Parque de La Arboleda de Begur, en Girona, proyecto del que éste toma más de un gesto. Pero también vuelven a recordar esa ambigüedad que apreciabamos en el nuevo pavellón de Les Cols, donde una cubierta en incipiente desintegración juega con los límites de su función, componiéndose a base de elementos unitarios. En este caso bandas conforman la cubierta, al igual que lo hacen los alzados, sin llegar a unirse, sin llegar a formar un todo, subrayando la condición de conjunto formado por unidades elementales y mínimas, que a duras penas alcanzan su función y con ello liberan al edificio y dan una nueva perspectiva a su abstracción en la naturaleza.


Como muestra de lo que podemos llamar su investigación del acero, merece ser destacado el pavimento que nos guía en el recorrido, una base de grava sobre la que se asientan uno redondos de acero que perfectamente alineados y montados dibujan un ejercito de lineas de fuga que se coordinan con otra obra monomaterial y con las bandas que la componen.

Maldecimos ese trágico añochecer en Olot que nos atrapó vagando en la espesura natural que rodea, no sólo esta pista de atletismo, sino muchas de las obras de RCR, pues no nos permitió continuar el aprendizaje. Con su incuestionable talento han obtenido licencia para proyectar en el SNU (suelo no urbanizable) que constructores, promotores y arquitectos ansían, pero donde solamente ellos pueden volver la vista para observar cómo lo que queda es aún mejor, como en aquellos famosos parques ingleses de Capability Brown. Asi pues en la naturaleza de Olot han insertado: El parque de Piedra Tosca, el pabellón de acceso a la Fageda d'en Jordà y el pabellon de baños Tussols-Basil. Si incluimos las obras que se han hecho también en entornos más urbanos podemos hacer un mapa turístico arquitectónico sólo con sus obras, sirva esto de idea para Turismo de Olot y sirva esta imagen de boceto inicial para su desarrollo:



Desde su emplazamiento particular, han extendido su calidad a modo de espiral inevitable, donde la densidad de sus obras, desciende a medida que nos alejamos de su Olot, pero no por ello su talento. Desde allí han proyectado una arquitectura que algunos han calificado como "depurada", hermanandola con la del maestro alemán Mies Van de Rohe, quizá por la doble similitud, en el uso de los mismos materiales y en la abstracción de sus obras. En cualquier caso, el menos es más de Mies si parece muy cercano al trabajo de los catalanes


No conseguía identificar esa cualidad (depuración, depurada) con la arquitectura de RCR, hasta que entendí que se produce a la "entrada" y no a la "salida" del proyecto arquitectónico. Al menos así llegamos a comprenderlo. Al igual que lo hablado con respecto a la pista de Atletismo, sólo se permite la entrada en la concepción arquitectónica a determinados elementos, desde cero, van entrando en juego pocos materiales, pocas formas para poder dominarlas, estudiarlas a conciencia y darles una cualidad más de las que conocíamos.

De esa manera, el lema de los jardines ingleses que antes comentábamos, era actuar puntualmente sólo para mejorar ligeramente la experiencia de la naturaleza. Es verdad que en algunos casos era puro artificio y el aspecto natural sólo era resultado de una profunda transformación en el paisaje, y sin embargo en el caso de RCR la actuación es sin ninguna duda puntual. No sólo en sus obras de paisaje, sino también en la restauración del Espacio Barberí, donde en muchos rincones se conserva el aspecto de ruina, e incluso en proyectos de nueva planta, donde queda pantente que aún partiendo de cero, o precisamente por eso, incorporan poquísimos elementos con los que se estudia mucho.

Pura coherencia. Trabajar siempre de la misma forma en situaciones tan distintas. Gracias a ello su obras son tan personales. En lugar de elaborar edificios o proyectos desde una base tipológica, o preconcebida en alguna otra forma, desde un papel en blanco van incorporando el acero cortén, el vidrio, y la piedra, y los dejan entrar porque son materiales que conocen bien, que son amigos, a los que van a someter a nuevas actividades porque los artesanos que trabajarán el material tambien son viejos compañeros de muchos proyectos. No se utiliza nada preestablecido que posteriormente haya que depurar en el acabado, se ejerce un ferreo control a la entrada en la concepción. En todo caso siempre desde lo cercano y lo conocido: su pueblo, sus materiales, sus colaboradores y sus artesanos, y de ahí su universalidad local, y nunca por simpleza, comodidad o conformismo, solo con lo que conoces bien puedes llegar a altas cotas de intimidad, descubrimiento y virtuosismo.

En el caso del restaurante Les Cols, el acero es el absoluto protagonista material que se trabaja. En el caso de los pabellones de Les Cols, es el vidrio el recurso que da esa nueva experiencia al usuario, con el constituimos suelo, paredes y techos, incluso el cierre de los patios. Al conjugar tan pocos elementos, éstos sufren grandes transformaciones, se utilizan para nuevos destinos, de manera que ofrecen ese nuevo aspecto. Por eso necesitan de sus colaboradores habituales, y necesitan tener esa cercanía con las manos que trabajarán el material que van a llevar a nuevos límites. Por eso también muchas de sus obras tienen ese aspecto monacal, espiritual o demás adjetivos que han querido darles, por lo poco con los que se logra el edificio, mueble etc.

Conceptualmente, su abstracción, también se logra con ese recurso, pues sólo ciertas formas muy sencillas entran en su imaginario. Sobre ellas elaboran, al igual que hacen con el material, siendo la incorporación de la diagonal la principal. Las bandas son su principal invitado compositivo, su recurso-amigo, del que parten en muchas de sus obras, en diferentes tamaños, escalas y grados de profundidad, usandose en la composición de cerramientos en el edificio de la pista de atletismo, en la articulación del edificio en la Casa Rural o en las lamas del restaurante Les Cols. Estas bandas, pueden surgrir en muchos lugares, pero seguramente su fuente no esté muy lejos de las que esta búsqueda en Google de imágenes de la cercana Fageda d'en Jordà nos entrega. Y finalmente la transparecia transversal, la condición de sus espacios, seguramente consecuencia directa del uso de vidrio y de la naturaleza cercana de Olot, pero que les ha calado tan hondo que utilizan para abrir la manzana en pleno centro barcelonés, y que les enlaza directamente con Mies.

Para terminar, este ferreo control de entrada, combinado con esa rigurosa coherencia da como resultado su lacónico "hemos cerrado esta ventana a la calle al tiempo que abrimos otra al patio interior" que reza su página web. Seguramente por eso, en una intacta y vieja fundición aparece un sofisticado portero automático vigiliando su entrada, y tal vez por eso supimos que a pesar de los programas de la tele que invitan a cotillear, debíamos respetar la intimidad del estudio, estaban trabajando, eso sólo lo hacen en familia, y nos lo decía su arquitectura. Ramon, Carme y Rafael, Gracias por esta lección magistral.


domingo, 1 de mayo de 2011

Que Crisis

Me encanta hablar de arquitectura, aunque seguramente diga muchas tonterías, y nunca las justas, intento preparar lo que digo y saber algo de lo que hablo, sin embargo ese no es el caso de hoy, asi que espero disculpéis alguna de las barbaridades que aquí se digan, pues hoy vamos a hablar de esto:




Tardé un poco en entenderlo desde la primera vez que lo ví en un blog de economia al que estoy enganchado desde hace tiempo: ESTE. Ya sabemos que los gráficos tienen un poder sugerente que puede ser fácilmente manipulable, como en este mismo Blog nos han contado, pero permitidme dar por bueno este grafico en concreto.

La primera conclusión es obvia, el sector de la banca es el de mayor actividad muy por encima de los siguientes, que tambien están relacionados con aquel. Aunque para algunos sea bueno, para mí es un mal dato, pues no solo indica que la mejor opción para generar dinero es jugar con él incluso sin que importe la forma, solo la rentabilidad obtenida, sino que además, esta opción está muy por delante de cualquier otra. Es importante entender esto antes de entrar a estudiar las subprimes, o algún otro hitos del proceso que nos ha llevado hasta aquí.

A día de hoy resulta muy fácil demonizar a los bancos, es pura demagogia por mi parte, al menos si me quedara ahí, pero sólo son una pieza más de un sistema en el que todos tenemos nuestro papel. Algunos sólo tenemos que morder el anzuelo, otros participan de manera más activa, otros de forma más consciente, pero el sector bancario sin la demanda y el éxito de sus productos no podría causar el menor mal.

El primer paso sería entender qué tipo de sociedad estamos formando, para comprender que causas y que consecuencias rodean a ésta. Sociología. O algo parecido. Estamos lejos de aquel que era mi modelo infantil, donde algún emprendedor, alguna empresa, conseguía producir, fabricar, usar etc. algún producto, bien o servicio, que generase un mayor progreso o bienestar colectivo, así podíamos justificar que empresa y emprendedor obtuviesen un rendimiento económico proporcional al beneficio colectivo. Así llegamos al american way donde el inventor del velcro, la batidora, o el automóvil, consiguen unos beneficios en proporción a la utilidad de sus productos. Prodríamos incluso hablar de un segundo logro social, el Fordismo, que produciendo tales bienes en cadenas de montaje, genera puestos de trabajo remunerados y más actividad a su alrededor.

Tampoco podemos poner en duda el incuestionable servicio de la banca como sector, pues sin ella no se hubieran iniciado empresas, y otras no hubiesen podido prosperar. Lo que no encaja, lo que asusta terriblemente es la desproporción: ¿De verdad es tanto más importante la banca que cualquier otra actividad de nuestra economía en la medida que nos muestra este gráfico? Yo personalmete creo que no, por lo que surge la siguiente cuestión ¿Por qué se produce entonces ésta desproporción?

En primer lugar creo que existe una avidez al dinero desproporcionada y cada vez mayor. No se llega a ver el límite a todo esto. Desde un punto de vista empresarial se ha pasado de frases como: "los beneficios de Repsol han sido de un 20%" a "las acciones de telefónica han bajado porque sólo han ganado un 5% más que el año pasado". Es decir, ya no basta con que una empresa, de beneficios, tiene que dar cada año más o ruedan cabezas. Pero también de forma personal, pues todos nuestros pasos, nuestra formación, educación, e incluso amistades, se realizan para lograr la más brillante carrera profesional, la universidad ya sólo es una formación profesional. Se mide el éxito obtenido con mayor independenica cada vez de la forma y las metas, pero el éxito asociado a dinero, pues de otra manera no se puede denominar así.

En el momento en el que el objetivo deja de ser importante y sólo interesa la rentabilidad alcanzada,no importa el bien social, y se invierte aquella secuencia, incluso se acorta y se anula. Desaparece el producto o servicio a buscar y se concentra la actividad en hacer que el flujo de dinero llegue a nuestra caja. ¿Para que vamos a peder el tiempo pensando un producto, o mejorando un servicio? Pensemos únicamente en cómo hacer llegar el dinero y que se quede. Sólo así podemos entender cómo se generan unas hipotecas poco rentables, y luego se empaquetan y se les pone un lazo para alejar el peligro. Sólo así entenderemos porqué cada vez son más sofisticados los productos financieros de forma que cada vez se parecen más a Trileros. Quizá no haya más bien que generar, ni más servicio que mejorar, aunque si lo hay posiblemente cada vez importe menos.

En definitiva no estoy invocando una amenaza. Es un hecho, esta sociedad es así. Puede que nuestra actividad no genere ya bien alguno y sigamos con una actividad que mueva la riqueza en formas cada vez más complejas para que al final el engranaje funcione, pero a base de pequeñitos Hamsters dentro de sus ruedecitas, que corren para no llegar a ninguna parte. Tan vacío que aunque tengamos muchos puestos de trabajo produciendo beneficios, no hemos generado valor alguno, pero tan traumático además, que cuando el interés social desaparezca, o simplemente se distraiga, esa actividad deje de atraer dinero y se desmorone trágicamente.

Pongamos un ejemplo a lo bruto. En españa, el baby boom de los 70 está hipotecado en una gran mayoría a más de treinta años y esto no ha generado riqueza alguna, sólo la ilusión de esta. Cuando uno se hipoteca lo que hace es traer el rendimiento de su trabajo futuro al presente, de manera que me conceden 300.000 euros muchos de los cuales los tengo que producir con el futuro sudor de mi frente, pero ese dinero aparece hoy en la cuenta del vendedor de mi piso, he traido dinero de mi futuro al presente. Y lo que es peor, dado que los bancos prestan un dinero que no tienen, si esos 300.000 euros quedan en una cuenta corriente, sirven para generar a su vez otros 3.000.000 de euros en nuevas hipotecas. Creo que eso ya de por sí es una espiral, el sistema no genera espirales especultivas, tiene la espiral grabada en su ADN.

En todo caso todo lo que hablamos también nos da motivos para el optimismo. Primer motivo, como arquitecto y parte integrante del ladrillo, éste no tiene tanta importancia en la crisis que nos envuelve, pues el peso de la construcción es muy pequeño en comparación con el de la banca. Casi podrían exculpar al pobre ladrillo, al que sólo se le puede acusar de generar puestos de trabajo efímeros, que de otra manera no se hubiese tenido. Es decir, gracias al ladrillo vivimos felices unos años pensando que eramos ricos, aunque nunca lo fuimos.

Y por último, la crisis total que nos envuelve, que genera ese desánimo global, esa preocupación y obsesión colectivas, sólo es una crisis económica. Hemos dejado que la banca sea tan importante, que el dinero sea tan fundamental, que sus problemas envuelven nuestra vida y tal vez lo único que tenemos que hacer mientras los expertos, universitarios, MBAs y sesudos Banqueros buscan una solución a su crisis, es reducir esta crisis a su ámbito particular, para descubrir que hay mucho más mundo que el económico.